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Todo el tiempo del mundo

RENACIMIENTO EDITORIAL
08 / 2026
9791388381164
Castellano
Los Cuatro Vientos
274
24 / 08 / 2026
última semana

Sinopsis

En 1995, Roger Wolfe inauguró con su libro Todos los monos del mundo un género literario bautizado por él mismo como «ensayo-ficción». Se trataba de un «formato» de escritura que, rompiendo el molde, lo inclu¡a todo (verso, prosa, fragmento, ensayo, micronarrativa, diario, confesión), y del que el propio autor afirmaba en el cuerpo de la obra mencionada lo siguiente: «Si no sabes hacer poes¡a, ni prosa narrativa, ni ensayo, ni teor¡a de la literatura..., ni mucho menos teatro, sino que más bien tan solo eres capaz de representar una especie de comedia permanente, y no te falta la honestidad llamémosle moral para reconocerlo, entonces lo que puedes intentar es revolverlo todo, y a lo mejor tienes algo. Una mezcolanza abigarrada (a Nietzsche le encantaba esa palabra; en inglés, motley, que en su acepción original de sustantivo, utilizado ya por Shakespeare, curiosamente hac¡a referencia al traje de colores que vest¡an los bufones). Una tumultuosa y pol¡croma mezcolanza cuya patética diversidad, si al menos tiene un poco de fuerza, o si a fuerza de ser lo suficientemente obsesiva, demon¡acamente obsesiva, se reviste de una m¡nima musculatura, puede alumbrar las tinieblas con algún fogonazo ocasional de luz. Y poco más».En 2026, treinta y un a?os después de aquel lejano hito, Wolfe vuelve a la carga ensayoficcional con Todo el tiempo del mundo, el volumen que en este momento tiene en las manos el lector. Todo ha cambiado, y en tres décadas largas cambian multitud de cosas; pero lo hacen âÇöy esto en Wolfe es fundamentalâÇö para seguir siendo esencialmente las mismas. En este libro, el quinto de su estirpe (van, con el presente, cinco t¡tulos de ensayo-ficción), el c¡rculo se enrosca una vez más sobre s¡ mismo, recogiendo y transformando el «sonido y la furia» de más de seis lustros de navegación para seguir surcando, con equ¡voca vocación de serenidad, las aguas inquietantes y perturbadoras del siglo XXI: «El periplo continúa, contra viento y procelosa marea y pese a inoportunas calmas chichas âÇöpotencialmente más temibles que la peor tormentaâÇö, rumbo a todos los puertos de la palabra».
«Roger Wolfe es una de las voces más clarividentes, singularese incorruptibles de nuestra literatura.» Antonio Cruz Romero
Roger Wolfe nació en Inglaterra en 1962. Vive en Espa?a desde la infancia. Ha publicado más de veinticinco obras, que incluyen libros de poemas, colecciones de relatos, volúmenes de «ensayo-ficción», diarios y novelas. Se ha dedicado también al trabajo period¡stico y a la música (véase el disco La máquina del mundo, grabado con Diego Vasallo en 2006) y ha desarrollado una dilatada labor como traductor literario. Se le considera el impulsor, a partir de la década de 1990, del nuevo realismo literario espa?ol, y uno de los escritores más vigorosos y originales de su generación.
«Habrá más libretas, más cuadernos, más folios, más papeles volanderos, más servilletas de papel y sobres usados vueltos del revés; habrá incluso más calendarios. Dadme âÇöcomo tengo en algún fragmento dichoâÇö un útil de escribir y un espacio en blanco, y redactaré crónicas siderales en los páramos de la luna. La cantidad tiene su propia calidad; y siempre afirmé que prefer¡a que se me ofreciera lo primero, pues lo segundo âÇöla âÇúcalidadâÇÑâÇö ya sabr¡a espigarlo yo mismo. Escribir es mi sino, y es también mi misión. Van ya no sé si veinticinco libros hasta la fecha; ¡pocos me parecen! (al margen de que de principio a fin tout existe pour aboutir Ãá un livre). Seguirán lloviendo las palabras sobre toda superficie que las acoja; seguirá construyéndose, casi a pesar m¡o, la âÇúgran catedralâÇÑ bergmaniana que ya vislumbraba yo cuando buscaba, a través de los pseudónimos, suertes de alter ego que arrimaran el hombro junto a m¡, dedicados a la irrenunciable tarea a la que debo consagrar mi vida.» Roger Wolfe «De Thomas Southen al Hombre Solitario» En 1995, Roger Wolfe inauguró con su libro Todos los monos del mundo un género literario bautizado por él mismo como «ensayo-ficción». Se trataba de un «formato» de escritura que, rompiendo el molde, lo inclu¡a todo (verso, prosa, fragmento, ensayo, micronarrativa, diario, confesión), y del que el propio autor afirmaba en el cuerpo de la obra mencionada lo siguiente: «Si no sabes hacer poes¡a, ni prosa narrativa, ni ensayo, ni teor¡a de la literatura..., ni mucho menos teatro, sino que más bien tan solo eres capaz de representar una especie de comedia permanente, y no te falta la honestidad llamémosle moral para reconocerlo, entonces lo que puedes intentar es revolverlo todo, y a lo mejor tienes algo. Una mezcolanza abigarrada (a Nietzsche le encantaba esa palabra; en inglés, motley, que en su acepción original de sustantivo, utilizado ya por Shakespeare, curiosamente hac¡a referencia al traje de colores que vest¡an los bufones). Una tumultuosa y pol¡croma mezcolanza cuya patética diversidad, si al menos tiene un poco de fuerza, o si a fuerza de ser lo suficientemente obsesiva, demon¡acamente obsesiva, se reviste de una m¡nima musculatura, puede alumbrar las tinieblas con algún fogonazo ocasional de luz. Y poco más».En 2026, treinta y un a?os después de aquel lejano hito, Wolfe vuelve a la carga ensayoficcional con Todo el tiempo del mundo, el volumen que en este momento tiene en las manos el lector. Todo ha cambiado, y en tres décadas largas cambian multitud de cosas; pero lo hacen âÇöy esto en Wolfe es fundamentalâÇö para seguir siendo esencialmente las mismas. En este libro, el quinto de su estirpe (van, con el presente, cinco t¡tulos de ensayo-ficción), el c¡rculo se enrosca una vez más sobre s¡ mismo, recogiendo y transformando el «sonido y la furia» de más de seis lustros de navegación para seguir surcando, con equ¡voca vocación de serenidad, las aguas inquietantes y perturbadoras del siglo XXI: «El periplo continúa, contra viento y procelosa marea y pese a inoportunas calmas chichas âÇöpotencialmente más temibles que la peor tormentaâÇö, rumbo a todos los puertos de la palabra».
«Roger Wolfe es una de las voces más clarividentes, singularese incorruptibles de nuestra literatura.» Antonio Cruz Romero
Roger Wolfe nació en Inglaterra en 1962. Vive en Espa?a desde la infancia. Ha publicado más de veinticinco obras, que incluyen libros de poemas, colecciones de relatos, volúmenes de «ensayo-ficción», diarios y novelas. Se ha dedicado también al trabajo period¡stico y a la música (véase el disco La máquina del mundo, grabado con Diego Vasallo en 2006) y ha desarrollado una dilatada labor como traductor literario. Se le considera el impulsor, a partir de la década de 1990, del nuevo realismo literario espa?ol, y uno de los escritores más vigorosos y originales de su generación.
«Habrá más libretas, más cuadernos, más folios, más papeles volanderos, más servilletas de papel y sobres usados vueltos del revés; habrá incluso más calendarios. Dadme âÇöcomo tengo en algún fragmento dichoâÇö un útil de escribir y un espacio en blanco, y redactaré crónicas siderales en los páramos de la luna. La cantidad tiene su propia calidad; y siempre afirmé que prefer¡a que se me ofreciera lo primero, pues lo segundo âÇöla âÇúcalidadâÇÑâÇö ya sabr¡a espigarlo yo mismo. Escribir es mi sino, y es también mi misión. Van ya no sé si veinticinco libros hasta la fecha; ¡pocos me parecen! (al margen de que de principio a fin tout existe pour aboutir Ãá un livre). Seguirán lloviendo las palabras sobre toda superficie que las acoja; seguirá construyéndose, casi a pesar m¡o, la âÇúgran catedralâÇÑ bergmaniana que ya vislumbraba yo cuando buscaba, a través de los pseudónimos, suertes de alter ego que arrimaran el hombro junto a m¡, dedicados a la irrenunciable tarea a la que debo consagrar mi vida.» Roger Wolfe «De Thomas Southen al Hombre Solitar

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